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domingo, 10 de marzo de 2013

6 semanas para ser un pibon (día 27)

Día 27: El Domingo en el que volví por el buen camino.

Esta mañana me levanté a las 10:15, bueno a esa hora sonó el despertador... yo amanecí un poco más tarde.
Estoy resfriada, salí a correr pero tuve que terminar caminando porque me ahogaba. El lado positivo es que mi cuerpo respondía bastante bien, pero mis pulmones no seguían. Estuve una hora haciendo ejercicio, por supuesto terminé con los estiramientos.

A veces me siento como Jesús Calleja...

Tengo la sensación de ser igual de quejica...

Mi rodilla está mucho mejor. Fue una falsa alarma, debí darme un golpe sin querer, ni darme cuenta, lo que me provocó una ligera inflamación. Tengo una crema mágica, la han traido de China, aunque creo que aquí se puede comprar también en escuelas de artes marciales.

Es realmente milagrosa, los dolores musculares o los producidos por contusiones desaparecen como por arte de magia.

A mi vuelta a casa, ritual de ducha...

Después 20 minutos de meditación. Os conté que había empezado un curso, pues bien, tenemos que practicar mañana y noche.  No os podéis imaginar lo difícil que es.
Tienes que concentrarte en tu respiración, y contar hasta diez varias veces hasta que llegas a los 20 minutos. 
Te sientas como más cómodo te resulta, con las espalda recta, y empiezas a respirar lentamente, y a contar: uno, dos, (se me ha olvidado comprar leche), tres, cuatro, (tenía que haber recogido ropa de la tintorería), cinco, seis, siete (uy! no he llamado a menganita por su cumple), ocho, nueve, diez... uno, dos...
Es inevitable que uno se disperse un poco, sobretodo al principio... 

Al terminar, me tomé una tostada con queso fresco y té rojo.
Después de dedicarme un rato a mis labores, ya sabéis... me fui a tomar el aperitivo. Coca cola light + un poco de paella (2 cucharaditas). Llegando a casa, una cerveza con un poco de lomo y queso.
Almuerzo: pollo + ensalada
Preparé té verde para tomarlo durante la tarde. Esta vez viene mezclado con jazmín. No os podéis imaginar lo mal que sabe.

Así que me fui a por té verde con ginseng, y de paso también compré té blanco.

El té blanco es menos amargo que el té verde. Tiene muchas propiedades: es antioxidante, quemagrasas, estimula las defensas y el funcionamiento mental, etc.

Antes de cenar he practicado mis otros 20 minutos de meditación. Me he dispersado un poco mejos que esta mañana...

A este paso no sé a que hora me voy a tener que levantar por las mañanas, creo que el Dalai Lama amanece a las 4 de la mañana, hora a la que yo me acostaría muchos días sin ningún problema. Me estoy volviendo muy formal...

He cenado tortilla francesa con bonito.

Hoy apenas he pasado hambre. Parece que volvemos a la normalidad. ¡¡Uff!!

He cambiado el horario de Pilates. Me toca mañana a las 21h00. Ya os contaré.

Muchas gracias por estar ahí.

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